martes, 8 de marzo de 2011

Empecemos por... una historia escrita por mi

La 1º: Todo empezó por un sueño
Es una historia que comenzó hace tiempo y que aún no está acabada. Sinceramente no sé de qué va exactamente pero yo continuo escribiendo lo que me salga de la cabeza.
La primera parte que he escrito describe la vida de una chica (aún no sé como se llamará) que es una chica tope normal hasta que un día tiene un sueño muy extraño con un chico y esta se enamora de él.
Desde aquí continuará el relato que ya veremos si continua o no.

Todo empezó por un sueño


Por la ventana veo las gotas de la lluvia cayendo, de noche, sola en mi habitación esperando a mi responsable pero exigente madre, esperándola con las maletas y cajas listas para la mudanza, nos vamos a Nueva York por el trabajo de mamá (es una policía renombrada) con el idioma no tengo dificultad ya que cuando era pequeña me mandaron a una academia de idiomas. Pero la idea de irme a otro país sin conocer a nadie y dejar a mis amigos aquí, sobre todo a mis dos mejores amigas Emy y Kim, creo que no lo soportaría. Sin embargo no puedo hacer nada para remediarlo, si discuto con mamá perdería la batalla y además todo un mes sin ordenador ni teléfono, eso es lo que me aviso el otro día si lo hacía.
Escucho unas llaves abriendo la puerta del piso debe de ser mamá, claro que es ella quién si no sería, hace años que papá y mamá se han separado.
La madre entra en la habitación diciendo:-¿Qué son estas horas? Ya deberías estar durmiendo, sabes que mañana tenemos un vuelo a primera hora.
-Ya lo sé pero te estaba esperando para decirte que a qué hora es el vuelo y también si, tienes todos los papeles y billetes a punto.
- Siiiiii lo tengo todo y ahora a dormir que ya verás cómo te cuesta que te despiertes mañana.
-(Murmurando) Anda que tu….-
-¿Qué has dicho?
-Nada, nada… bueno buenas noches
-Buenas noches…
Me dormí y esa noche tuve un sueño un tanto raro, yo estaba en un mini puerto de un lago, parada contemplando la luna que era de color rojo. Embelesada por la belleza de la luna logre darme cuenta de que a mi lado había una persona, era un chico un poco más alto que yo, solo pude verle el pelo y los ojos. Su pelo era un poco largo para ser un chico normal y liso, de color negro y sus ojos eran azules brillosos; azules intensos no muy comunes pero eran preciosos. Me miró y me abrazó yo no podía negarme, porque, por una extraña razón aquel gesto me hacía sentir tan segura, que si en ese momento el mundo desaparecía no me hubiese importado.
Maldita sea ya ha sonado el despertador y no me apetece nada ducharme a las 6 de la madrugada y en octubre que hace un frío que no quiero salir de la cama, pero que se la va hacer. Tomo el desayuno que mamá ha preparado son huevos fritos con tostadas y un zumo. Entro a la ducha y como siempre primero sale el agua fría, luego sale hirviendo y al final la regulo para que salga templada, ya sé lo que estaréis pensando, el ritual de la ducha es un rollo pero la verdad es que te acabas acostumbrando. La vez que nos mudamos a esta casa me duche en seguida de que habíamos terminado la mudanza así que pensé estrenarlo, abrí el grifo, y como estaba acostumbrada a que primero salga agua templada, salió un agua tan fría que me puse a gritar que mamá entro con un bate de béisbol en la ducha gritando:
-¡¿QUE PASA?! ¿Dónde está que lo reviento?
-¡Mami no hay nadie aquí! Lo que pasa es que me ha salido el agua fría tan de repente que he gritado, lo siento.
-No me des esos sustos por favor.    
-vaaaleee….
Así que esa fue mi primera experiencia de susto y miedo en la ducha (tú ya me dirás que da más miedo una madre cabreada con un bate en la mano y policía).